domingo, 3 de febrero de 2008

Huele raro...

Lo único es que no ha llovido...Pero por lo demás, todo ha sido un día normal. Hasta la ensalada tenía sabor...

Yo ya sabía que no iba a saber hacer los ejercicios de verbos. El día surrealista vendrá el lunes, cuando a pesar de los anuncios de diluvio haya sol, cuando a pesar de ser yo la profesora sienta una gran llamada en mi interior que diga: "Las clases de apoyo de Lengua las necesitas tú, Gorgo".

Hoy ha sido un día normal. Hasta he creado un blog...

Esto huele raro... Se avecina un gran día.

1 comentario:

Unknown dijo...

Nos quejamos de vicio, es la conclusión a la que he llegado.

Todo se nos antoja extraño e inoportuno a nuestra voluntad. Los reveses nos duelen y dejan huellas
invisibles que matan esperanzas. Los éxitos dejan rastros nauseabundos de la suerte y del oportunismo de otros,
que construyen vanos sueños.

Lo fácil no tiene ningún mérito, lo díficil nos da la excusa perfecta para no esforzarnos.

Yo me quejo de vicio, como todos. Tanto de la ausencia como de lo que abunda, de lo que no tiene remedio así como de lo que nunca tendré.

Y aún así, a pesar de todo, condición incoherente y estúpida de los humanos, me apresuro a abrir los ojos cada mañana. No quiero perderme nada de este mundo surrealista, como bien dices, después de todo es lo único que hay... como cuando en la tele sólo hay caca y te ves incapaz de apagar la tele y te sorprendes a ti mismo disfrutando de esa caca.

A mí esto me huele estupendamente, Ire. Felicidades por tu blog.