A qué punto habré llegado que ya nada me parecía lo suficientemente surrealista como para dedicarle unas líneas en este blog... En qué momento dejó de sorprenderme la vida y sus cosas como para no prestarle más atención de la que el momento merecía...
No importa. El caso es que por H o por B siempre termino aquí, explotando, vomitando sucesos sorprendentes cuya acumulación ya no son fruto de las coincidencias o de la rutina sino de la vida surrealista que vivo lo mejor que puedo.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, aaaiii aaiiii... Una SORPRESA fue encontrar en la ciudad a un enano enrollado en cables; SORPRESA fue saber relacionar en décimas de segundos el nombre de Lola con una fotografía; SORPRESA fue recibir una visita en el blog del país de las mentiras y de la producción de escoria; SORPRESA fue averiguar que el Judas del que comencé hablando en este espacio ha sido capaz de crear decendencia y pasar de ser un cavernícola a ser una calandraca conectada a las tecnologías de esta nueva era; SORPRESA fue, seguro, para aquello que leyó y lee saber que a pesar de las adversidades callo por no hablar, callo por no modificar, por no arder, por no romper la magia, por no... SORPRENDER.
"Sigue viniendo a mí, sigue mirándome y buscándome a pesar de que yo te esquive. Sigue provocando mi sonrisa y mi tristeza, Mundo, que con tus cosas me hago fuerte"
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1 comentario:
Gracias por acercarte por mi árbol, has sido una "sorpresa".
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